Con motivo del primer aniversario de Cali-Columna hemos cambiado el diseño del portal por otro mucho más estilizado y agradable para ustedes. En nuestro primer año se alcanzaron a publicar 45 artículos de opinión y llegamos a 5000 visitas. Ahora estamos listos para que este nuevo año lleguemos a más lectores con nuestros artículos y reflexiones. Muchas gracias a todos los que hicieron posible este espacio de opinión.
En internet está circulando un correo electrónico que se titula “Nazis Vs. Israel” y que contiene una serie de imágenes del holocausto que se comparan con fotos del conflicto en Gaza. El correo me impacto porque demuestra una de mis más recientes tesis; los judíos que fueron tan oprimidos por el movimiento Nazi, hoy se han convertido en opresores de un pueblo al que le fue arrebatado su territorio. Decidí abrirle un espacio en mi Blog a estas imágenes para que las personas puedan percibir y contemplar la tesis que con anterioridad en otros artículos he expresado.
A quien pueda interesar, aquí dejo el discurso de posesión del presidente Barack Hussein Obama y un fragmento en video del mismo. Personalmente espero que quien decida leer este discurso, analice con detenimiento las sabias palabras del nuevo presidente de los Estados Unidos y las compare con las palabras de los líderes actuales que dirigen nuestro país y el mundo.
Lo que más me llama la atención de los Discursos del presidente Obama es su constante referencia a la historia de Estados Unidos, a los héroes de la revolución y a los primeros presidentes de ese país. Considero que este un discurso muy bien logrado, que recobra e ilustra imágenes del pasado y las contrapone con un futuro que muchos vemos cada vez más oscuro, para lograr dar un claro mensaje de esperanza con esfuerzos y limitaciones. Es un discurso sincero para una época de crisis, sin duda el nuevo presidente de los Estados Unidos no niega la realidad y afronta su responsabilidad ante su país, las instituciones que comanda y el mundo que está siempre atento. Es el dirigente de una nueva generación que muy posiblemente encontrara la forma de resarcir errores y cumplir promesas olvidadas, sin caer en él abismo de la indiferencia y la devoción a sí mismo. Seguir Leyendo... Claramente el discurso se refiere a amplios temas tanto de carácter interno como externo y se sostiene en circunstancias que todos conocen y sufren para apoyar tesis de restauración, conciliación y Paz. Evoca el espíritu de grandeza, libertad y honor de la nación más poderosa del mundo; promete gloria, jubilo, Paz y así como también mantener el lugar en el plano internacional que alguna vez Estados Unidos obtuvo por ser una nación justa y correcta.
Obama es claro al referirse a la crisis económica y la guerra en Afganistán e Irak, trata de no generar ilusiones y falsas expectativas, sin embargo acude al discurso y a la política para conciliar futuros inconvenientes con interés divergentes. Acoge sobre el mismo suelo a las distintas religiones, perspectivas y políticas; rechaza rotundamente los dogmas y las decisiones políticas desgastadas que han sumido al mundo en un mar de crisis y conflicto económico, social, político y militar. La política desde esta nueva perspectiva empieza a tomar forma como una actividad que garantiza la conciliación, el dialogo y el respeto hacia las posiciones contrarias y las minorías inconformes que todo estado y sistema socio-política contienen.
Sin lugar a duda el manejo que Obama ha decidido darle a la política contradice la posición de su predecesor y va en contra de casi todas las posturas políticas de los dirigentes de América Latina. Posiblemente esta nueva forma de percibir el mundo, la política y el conflicto genere fuertes cambios en los países que como Colombia son dependientes directos de Estados Unidos.
La Diferencia entre nuestros dirigentes y el presidente Obama es abismal, mientras aquí nuestro presidente y sus devotos amigos discuten acerca de una nueva reelección que inflige nuestra constitución y la democracia colombiana; en Estados Unidos su presidente habla expresamente sobre planes de integración social y unión nacional, realza el nombre de su patria, reaviva el patriotismo y combate abiertamente el mal de la apolítica.
Es muy posible y entendible que los cambios que el presidente Obama quiere imponer sean lentos e invisibles a simple vista pero posiblemente en unos años veamos un mundo liderado de una forma positiva por la nación más poderosa del mundo. Me hacen falta palabras para hablar sobre el discurso de posesión. Pero personalmente antes de emitir más juicios sobre este líder y sus posturas prefiero esperar su desempeño como gobernante. Dejo a continuación el texto del discurso del presidente Barack Obama.
Discurso de Investidura del Presidente Barack Hussein Obama
Me encuentro hoy aquí con humildad ante la tarea que enfrentamos, agradecido por la confianza que me ha sido otorgada, consciente de los sacrificios de nuestros antepasados. Agradezco al presidente Bush su servicio a nuestra nación, así como la generosidad y cooperación que ha demostrado a lo largo de esta transición.
Ya son cuarenta y cuatro los norteamericanos que han hecho el juramento presidencial. Estas palabras han sido pronunciadas durante mareas de prosperidad y aguas tranquilas de la paz. Y, sin embargo, a veces el juramento se hace en medio de nubarrones y furiosas tormentas. En estos momentos, Estados Unidos se ha mantenido no sólo por la pericia o visión de los altos cargos, sino porque nosotros, el pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antecesores y a nuestros documentos fundacionales.
Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de norteamericanos.
Que estamos en medio de una crisis es algo muy asumido. Nuestra nación está en guerra frente a una red de gran alcance de violencia y odio. Nuestra economía está gravemente debilitada, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por el fracaso colectivo a la hora de elegir opciones difíciles y de preparar a la nación para una nueva era.
Se han perdido casas y empleos y se han cerrado empresas. Nuestro sistema de salud es caro; nuestras escuelas han fallado a demasiados; y cada día aporta nuevas pruebas de que la manera en que utilizamos la energía refuerza a nuestros adversarios y amenazan a nuestro planeta. Estos son los indicadores de una crisis, según los datos y las estadísticas. Menos tangible pero no menos profunda es la pérdida de confianza en nuestro país - un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y de que la próxima generación debe reducir sus expectativas.
Hoy os digo que los desafíos a los que nos enfrentamos son reales. Son graves y son muchos. No los enfrentaremos fácilmente o en un corto periodo de tiempo. Pero Estados Unidos debe saber que les haremos frente.
Hoy nos reunimos porque hemos elegido la esperanza sobre el temor, la unidad de propósitos sobre el conflicto y la discordia. Hoy hemos venido a proclamar el fin de las quejas mezquinas y las falsas promesas, de las recriminaciones y los dogmas caducos que durante demasiado tiempo han estrangulado a nuestra política.
Seguimos siendo una nación joven, pero, según las palabras de las Escrituras, ha llegado el momento de dejar de lado los infantilismos. Ha llegado el momento de reafirmar nuestro espíritu de firmeza: de elegir nuestra mejor historia; de llevar hacia adelante ese valioso don, esa noble idea que ha pasado de generación en generación: la promesa divina de que todos son iguales, todos son libres y todos merecen la oportunidad de alcanzar la felicidad plena.
Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, somos conscientes de que la grandeza nunca es un regalo. Debe ganarse. Nuestro camino nunca ha sido de atajos o de conformarse con menos. No ha sido un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo o buscan sólo los placeres de la riqueza y la fama. Más bien, han sido los que han asumido riesgos, los que actúan, los que hacen cosas -algunos de ellos reconocidos, pero más a menudo hombres y mujeres desconocidos en su labor, los que nos han llevado hacia adelante por el largo, escarpado camino hacia la prosperidad y la libertad.
Por nosotros se llevaron sus pocas posesiones materiales y viajaron a través de los océanos en busca de una nueva vida.
Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y se establecieron en el oeste; soportaron el látigo y araron la dura tierra.
Por nosotros lucharon y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn.
Una y otra vez estos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener llagas en las manos para que pudiéramos tener una vida mejor. Veían a Estados Unidos más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales, más grande que todas las diferencias de origen, riqueza o facción.
Este es el viaje que continuamos hoy. Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando empezó esta crisis. Nuestras mentes no son menos inventivas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado o el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el tiempo del inmovilismo, de la protección de intereses limitados y de aplazar las decisiones desagradables, ese tiempo seguramente ha pasado. A partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y volver a empezar la tarea de rehacer Estados Unidos.
Porque allí donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía requiere una acción audaz y rápida y actuaremos no sólo para crear nuevos empleos sino para levantar nuevos cimientos para el crecimiento. Construiremos carreteras y puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que alimentan nuestro comercio y nos mantienen unidos. Pondremos a la ciencia en el lugar donde se merece y aprovecharemos las maravillas de la tecnología para aumentar la calidad de la sanidad y reducir su coste. Utilizaremos el sol, el viento y la tierra para alimentar a nuestros automóviles y hacer funcionar nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y universidades para hacer frente a las necesidades de una nueva era.
Todo esto podemos hacerlo. Y todo esto lo haremos.
Algunos cuestionan la amplitud de nuestras ambiciones y sugieren que nuestro sistema no puede tolerar demasiados grandes planes. Sus memorias son cortas. Porque han olvidado lo que este país ya ha hecho; lo que hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une al interés común y la necesidad a la valentía.
Lo que no entienden los cínicos es que el terreno que pisan ha cambiado y que los argumentos políticos estériles que nos han consumido durante demasiado tiempo ya no sirven.
La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno es demasiado grande o pequeño, sino si funciona -ya sea para ayudar a las familias a encontrar trabajos con un sueldo decente, cuidados que pueden pagar y una jubilación digna. Allí donde la respuesta es sí, seguiremos avanzando y allí donde la respuesta es no, pondremos fin a los programas. Y a los que manejamos el dinero público se nos pedirán cuentas para gastar con sabiduría, cambiar los malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día, porque sólo entonces podremos restablecer la confianza vital entre un pueblo y su gobierno.
La cuestión para nosotros tampoco es si el mercado es una fuerza del bien o del mal. Su poder para generar riqueza y expandir la libertad no tiene rival, pero esta crisis nos ha recordado a todos que sin vigilancia, el mercado puede descontrolarse y que una nación no puede prosperar durante mucho tiempo si favorece sólo a los ricos. El éxito de nuestra economía siempre ha dependido no sólo del tamaño de nuestro Producto Nacional Bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad, de nuestra habilidad de ofrecer oportunidades a todos los que lo deseen, no por caridad sino porque es la vía más segura hacia el bien común.
En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falsa la elección entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros padres fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, redactaron una carta para garantizar el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha expandido con la sangre de generaciones. Esos ideales aún alumbran el mundo y no renunciaremos a ellos por conveniencia. Y a los otros pueblos y gobiernos que nos observan hoy, desde las grandes capitales al pequeño pueblo donde nació mi padre: sabed que América es la amiga de cada nación y cada hombre, mujer y niño que persigue un futuro de paz y dignidad y de que estamos listos a asumir el liderazgo una vez más.
Recordad que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y al comunismo no sólo con misiles y tanques, sino con sólidas alianzas y firmes convicciones. Comprendieron que nuestro poder solo no puede protegernos ni nos da derecho a hacer lo que nos place. Sabían por contra que nuestro poder crece a través de su uso prudente, de que la seguridad emana de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y las cualidades de la templanza, la humildad y la contención.
Somos los guardianes de este patrimonio. Guiados de nuevo por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen aún mayor esfuerzo - incluso mayor cooperación y entendimiento entre las naciones. Comenzaremos a dejar Irak, de manera responsable, a su pueblo, y forjar una paz ganada con dificultad en Afganistán.
Con viejos amigos y antiguos contrincantes, trabajaremos sin descanso para reducir la amenaza nuclear y hacer retroceder el fantasma de un planeta que se calienta. No vamos a pedir perdón por nuestro estilo de vida, ni vamos a vacilar en su defensa, y para aquellos que pretenden lograr su fines mediante el fomento del terror y de las matanzas de inocentes, les decimos desde ahora que nuestro espíritu es más fuerte y no se lo puede romper; no podéis perdurar más que nosotros, y os venceremos.
Porque sabemos que nuestra herencia multiétnica es una fortaleza, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos y e hindúes - y de no creyentes. Estamos formados por todas las lenguas y culturas, procedentes de cada rincón de esta Tierra; debido a que hemos probado el mal trago de la guerra civil y la segregación, y resurgido más fuertes y más unidos de ese negro capítulo, no podemos evitar creer que los viejos odios se desvanecerán algún día, que las líneas divisorias entre tribus pronto se disolverán; que mientras el mundo se empequeñece, nuestra humanidad común se revelará; y América tiene que desempeñar su papel en el alumbramiento de una nueva era de paz.
Al mundo musulmán, buscamos un nuevo camino adelante, basado en el interés mutuo y el respeto mutuo. A aquellos líderes en distintas partes del mundo que pretenden sembrar el conflicto, o culpar a Occidente de los males de sus sociedades - sepáis que vuestros pueblos os juzgarán por lo que podéis construir, no por lo que destruyáis.
A aquellos que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y la represión de la disidencia, tenéis que saber que estáis en el lado equivocado de la Historia; pero os tenderemos la mano si estáis dispuestos a abrir el puño.
A los pueblos de las naciones más pobres, nos comprometemos a colaborar con vosotros para que vuestras granjas florezcan y dejar que fluyan aguas limpias; dar de comer a los cuerpos desnutridos y alimentar las mentes hambrientas. Y a aquellas naciones que, como la nuestra, gozan de relativa abundancia, les decimos que no nos podemos permitir más la indiferencia ante el sufrimiento fuera de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos del mundo sin tomar en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros tenemos que cambiar con él.
Al contemplar la ruta que se despliega ante nosotros, recordamos con humilde agradecimiento aquellos estadounidenses valientes quienes, en este mismo momento, patrullan desiertos lejanos y montañas distantes. Tienen algo que decirnos, al igual que los héroes caídos que yacen en (el cementerio nacional de) Arlington susurran desde los tiempos lejanos. Les rendimos homenaje no sólo porque son los guardianes de nuestra libertad, sino también porque encarnan el espíritu de servicio; la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Sin embargo, en este momento -un momento que definirá una generación- es precisamente este espíritu el que tiene que instalarse en todos nosotros.
Por mucho que el gobierno pueda y deba hacer, en última instancia esta nación depende de la fe y la decisión del pueblo estadounidense. Es la bondad de acoger a un extraño cuando se rompen los diques, la abnegación de los trabajadores que prefieren recortar sus horarios antes que ver a un amigo perder su puesto de trabajo, lo que nos hace superar nuestros momentos más oscuros. Es la valentía del bombero al subir una escalera llena de humo, pero también la voluntad del progenitor de cuidar a un niño, lo que al final decide nuestra suerte.
Nuestros desafíos podrían ser nuevos. Las herramientas con que los hacemos frente podrían ser nuevas. Pero esos valores sobre los que depende nuestro éxito - el trabajo duro y la honestidad, la valentía y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo - esas cosas son viejas. Esas cosas son verdaderas. Han sido la fuerza silenciosa detrás de nuestro progreso durante toda nuestra historia. Lo que se exige, por tanto, es el regreso a esas verdades. Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad - un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos deberes para con nosotros, nuestra nación, y el mundo, deberes que no admitimos a regañadientes, sino que acogemos con alegría, firmes en el conocimiento de que no hay nada tan gratificante para el espíritu, tan representativo de nuestro carácter que entregarlo todo en una tarea difícil.
Este es el precio y la promesa de la ciudadanía.
Esta es la fuente de nuestra confianza - el saber que Dios nos llama a dar forma a un destino incierto.
Este es el significado de nuestra libertad y de nuestro credo - por lo que hombres y mujeres y niños de todas las razas y de todas las fes pueden unirse en una celebración a lo largo y ancho de esta magnífica explanada, por lo que un hombre cuyo padre, hace menos de 60 años, no habría sido servido en un restaurante ahora está ante vosotros para prestar el juramento más sagrado. Así que, señalemos este día haciendo memoria de quiénes somos y de lo largo que ha sido el camino recorrido. En el año del nacimiento de América, en uno de los más fríos meses, una reducida banda de patriotas se juntaba ante las menguantes fogatas en las orillas de un río helado. La capital se había abandonado. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en que el desenlace de nuestra revolución estaba más en duda, el padre de nuestra nación mandó que se leyeran al pueblo estas palabras:
"Que se cuente al mundo del futuro que en las profundidades del invierno, cuando nada salvo la esperanza y la virtud podían sobrevivir... la urbe y el país, alarmados ante un peligro común, salieron a su paso."
América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras privaciones, recordemos esas palabras eternas. Con esperanza y virtud, sorteemos nuevamente las corrientes heladas, y aguantemos las tormentas que nos caigan encima. Que los hijos de nuestros hijos digan que cuando fuimos puestos a prueba nos negamos que permitir que este viaje terminase, no dimos la vuelta para retroceder, y con la vista puesta en el horizonte y la gracia de Dios encima de nosotros, llevamos aquel gran regalo de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones venideras.
Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.
19 de diciembre: Militantes palestinos lanzan tres cohetes poco después del fin oficial de la tregua entre Hamás e Israel en Gaza.
24 de diciembre: Grupos armados palestinos lanzan un centenar de cohetes y proyectiles contra el sur de Israel.
25 de diciembre: Israel amenaza con una operación militar a gran escala en Gaza, si los grupos armados palestinos prosiguen sus ataques.
27 de diciembre: Alrededor de las once y media de la mañana aviones y helicópteros israelíes bombardean más de cincuenta objetivos de Hamás en Gaza. Comienza la Operación “Plomo Fundido", la más sangrienta desde 1967, que en el primer día de hostilidades causa alrededor de 200 bajas. En respuesta, militantes palestinos lanzan cohetes contra Israel, uno de los cuales mata a una mujer israelí en Netivot.
A la condena de la Liga Árabe se suman las del gobierno de Rusia y la de la Autoridad Nacional Palestina que gobierna los territorios palestinos de Cisjordania. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pide a Hamás que cese sus ataques contra Israel.
28 de diciembre: Israel bombardea la Universidad Islámica, importante símbolo del movimiento islámico y túneles utilizados para comunicar Gaza con Egipto.
Activistas palestinos responden con el lanzamiento de misiles. El gobierno israelí autoriza la movilización de miles de reservistas. En paralelo a los ataques aéreos, Israel despliega baterías de artillería y cientos de soldados en la frontera con Gaza.
El Consejo de Seguridad de la ONU y el secretario general de la organización, Ban Ki-moon, expresan su preocupación y piden un cese de hostilidades. El gobierno de Siria anuncia que el ataque cierra las puertas a sus negociaciones con Israel.
29 de diciembre: La Fuerza Aérea israelí reanuda de madrugada sus ataques que alcanzan el Ministerio del Interior de Hamás y otros edificios vinculados al movimiento. Milicias palestinas prosiguen el lanzamiento de cohetes contra el sur de Israel, y causan la muerte de tres israelíes en las ciudades de Ashkelon, Nahal Oz y Ashod.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) suspende las negociaciones de paz con Israel. El jefe del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasrala, llama a una nueva intifada.
30 de diciembre: Israel continúa sus bombardeos con ataques a edificios del gobierno y otros objetivos relacionados con Hamas.
31 de diciembre: Israel destruye oficinas del jefe del Gobierno de Hamás, Ismail Haniye. Israel rechaza formalmente una propuesta francesa de declarar una "tregua humanitaria" de 48 horas en Gaza. La propuesta es rechazada también por Hamas.
AÑO 2009
1 de enero: Un bombardeo israelí sobre el campo de refugiados de Yabalia mata a Nizar Rayan, uno de los principales líderes de Hamás. Las víctimas en Gaza aumentan a 400 muertos y más de 2.000 heridos.
2 de enero: Israel abre la frontera con Gaza para dejar salir a unos 200 palestinos con pasaporte extranjero.
3 de enero: Israel invade por tierra Gaza, donde 1,5 millones de personas se hacinan en un territorio de 360 kilómetros cuadrados del que no pueden huir.
El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne por segunda vez sin que sus quince miembros sean capaces de acordar una declaración conjunta.
5 de enero: Las tropas israelíes cercan la capital de Gaza y dividen en tres partes la Franja. Cuatro soldados israelíes mueren, tres de ellos por 'fuego amigo', y 35 resultan heridos en Gaza, con lo que serían seis los soldados muertos, además de 3 civiles.
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, visita Israel y la sede de la ANP en Ramala y pide una tregua "lo antes posible". Las víctimas palestinas ascienden a 575 muertos y 2.700 heridos.
6 de enero: La ofensiva militar israelí causa unos 60 muertos, 46 de ellos cuando un proyectil alcanza el colegio Al Fakhoura de la ONU, en el campo de refugiados de Yebalia.
Fuera de Oriente Próximo, el Consejo de Seguridad de la ONU concluye su tercera reunión sobre Gaza sin alcanzar un acuerdo sobre un alto el fuego, pero con el apoyo a un plan de mediación de Egipto. El Gobierno venezolano decide "expulsar" al embajador israelí Shlomo Cohen,y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, pide en Damasco al presidente sirio, Bashar al Asad, que convenza a Hamás para que deje de lanzar cohetes.
El presidente electo estadounidense, Barack Obama, expresa su "profunda preocupación" por las muertes de civiles en Israel y Gaza, y asegura que tras su investidura el día 20, su Gobierno se "implicará de manera activa y consistente" en el conflicto.
7 de enero: Israel dejará de bombardear Gaza durante tres horas cada día a partir de ese día -medida que revisará a diario- para permitir a la población palestina aprovisionarse mediante un corredor humanitario.
8 de enero: Un grupo desconocido lanza varios cohetes desde el sur del Líbano contra el norte de Israel, en un incidente aislado que elevó la tensión regional por los combates en Gaza.
Trescientos palestinos con pasaportes extranjeros son evacuados de Franja, donde los bombardeos israelíes y los combates con las milicias palestinas continúan y provocan la muerte a doce palestinos y a un soldado israelí.
9 de enero: El Consejo de Seguridad de la ONU insta a un alto el fuego inmediato a Israel y Hamás, que rechazaron el llamamiento, porque no satisface sus respectivas necesidades de seguridad y movimiento.
Israel continuó sus ataques que en las últimas 24 horas causan la muerte de al menos 20 palestinos y Hamás lanzó al menos veinte cohetes contra territorio israelí.
El 27 de Diciembre de 2008 Israel debido a una serie de ataques del grupo extremista Hámas, lanza una ofensiva aérea de gran envergadura para aniquilar a los milicianos apostados en diferentes zonas de la franja de Gaza, así comienza la operación “Plomo Fundido”. En el primer día de los bombardeos sobre Gaza, los israelíes se cobraron aproximadamente 200 vidas y destruyeron una gran cantidad de edificios (muchos de ellos residenciales) donde supuestamente los Milicianos de Hámas operaban en contra de Israel. Seguir Leyendo...
Las fronteras de Gaza fueron bloqueadas impidiendo el paso de alimentos, suministros y ayuda humanitaria. La Operación siguió con mayor intensidad cada día, para el 28 de diciembre la fuerza aérea Israelí bombardeo la Universidad Islámica, un símbolo del movimiento islámico (tan censurado y malinterpretado por una larga lista de gobiernos, entre ellos Estados Unidos). El gobierno de Israel ordenó el despliegue de miles de reservistas hacia la franja de Gaza.
El 3 de enero de 2009 comienza la incursión terrestre que tiene como objetivo ocupar y “limpiar” Gaza de milicianos y líderes del movimiento extremista Hámas. En lo recorrido de esta operación han muerto más de 600 Palestinos y hay datos de alrededor de unos 2600 heridos. Las bajas causadas a las fuerzas israelíes en combates no superan los 10 hombres y sus heridos no llegan a 40. Por otra parte los ataques producidos por Hámas hacia el sur de Israel sólo dejaron un saldo de 3 personas muertas.
Si se compara la diferencia de muertos y heridos producidos por ambos bandos se puede apreciar la fuerza desmedida con la que ha respondido el gobierno de Israel a los ataques terroristas del grupo Hámas. Personalmente me he cuestionado si se puede justificar la muerte de cientos de civiles inocentes como bajas accidentales de una operación israelí, que se supone que combate contra un grupo subversivo Palestino y no contra el pueblo; pero mi pregunta central es si esta reacción se debe a los ataques y constantes agresiones de Hámas o a un arraigado sentimiento de persecución y rencor por parte del pueblo judío a raíz de lo que ha tenido que sufrir durante siglos.
Creo ciegamente que los judíos siempre han usado como escusa para cualquier acción su condición de pueblo oprimido y por eso la comunidad mundial y los organismos internacionales tienen tanto cuidado al hablar de temas relacionados con ellos. Hoy en día los judíos que tanto fueron oprimidos, torturados y asesinados son los reales opresores, asesinos y verdugos del pueblo Palestino. La incursión y el conflicto permanente de Israel con el pueblo palestino se deben a varios factores como: La separación de Palestina en dos partes, una Judía y otra Árabe realizada y garantizada por la “neutral” Organización de Naciones Unidas y los Estados Unidos quienes elaboraron el plan de separación del territorio en 1947; Otro factor crucial de este conflicto es la constante invasión y ocupación de territorios Árabe-Palestinos por parte de los Israelitas. Pero quizá el factor más relevante e importante y por el cual pienso que hoy en día persiste la guerra sin cuartel por parte de Israel, es su deseo desmedido de reconocimiento y autoridad como un Estado Nación en Medio Oriente.
Hámas al atacar la integridad del Estado Israelí y negar junto con algunos estados vecinos de Israel la existencia de este como un Estado-Nación, ha provocado la furia de un pueblo que ha buscado por medio siglo ganarse un lugar en donde no le corresponde.
La Comunidad Mundial condena los hechos y las bajas civiles producidas por la operación “Plomo Fundido”, pero no toma acciones para impedir el ataque desmedido de Israel, lo censuran pero no lo juzgan ante una organización internacional, nadie lo embarga y mucho menos lo tilda de un estado que hace parte del ridículo “eje del mal”. Tanto los israelitas y los palestinos son pueblos que tiene derecho a un territorio con proporciones justas y cada uno de los individuos pertenecientes a ambos pueblos tienen una serie de derechos que deberían ser garantizados y defendidos por la ONU, el resto de las organizaciones mundiales y la comunidad internacional; pero en el caso de los palestinos al igual que las víctimas de la guerra en Colombia y en otras regiones del mundo, estos derechos han quedado en el olvido junto a una frase bonita de algún mandatario o diplomático que trata de redimirse ante la comunidad internacional condenando una atrocidad producida por otro estado.
Es hora de que cada ser humano de este planeta se dé cuenta de que la Organización de las Naciones Unidas no está siendo efectiva en casi ningún ámbito, sólo sugiere pero no realiza. El poder de veto es una enfermedad que está acabando con el poder de acción de la organización y que impide que está pueda defender y salvaguardar los derechos humanos. La solución del conflicto entre Palestina e Israel es lejana debido a una serie de impedimentos y acciones realizadas por unos Estados que necesitan la guerra para garantizar un supuesto orden mundial. Mientras los señores de la guerra dialogan en un Consejo de “Seguridad”, centenas de palestinos son asesinados a diario por el ejército de un estado que se declara victima de la acción mundial durante cientos de años.
En resumidas cuentas el gobierno de Israel posee un motivo, un momento y una coartada perfecta para hacer y deshacer la Franja de Gaza. Pero la pregunta que nos debemos hacer es si nuestra indiferencia suscita y apoya los conflicto mundiales, si la supuesta apolítica y el “deje así” tan común de nuestro pueblo y de muchos otros es el que ha permitido durante siglos que atrocidades como las que hoy se comenten en Gaza existan y persistan. Por mi parte esto es lo poco que puedo hacer para no sentirme inútil y contribuir a que las personas entiendan en que clase de mundo viven.
“Ay que ver más allá de nuestra diario vivir, allá donde las personas sufren y mueren...allá donde las palabras son sólo salvas”
Las ejecuciones extra-judiciales bien podrían ser definidas como asesinatos evidentemente no contemplados dentro de los parámetros legales, o quizá como homicidios cometidos por miembros de la Fuerza Pública. Seguir Leyendo... En Colombia en el último sexenio los casos de ejecuciones extra-judiciales han ido aumentando, de acuerdo con algunas cifras de organismos internacionales de Derechos Humanos, estas ejecuciones en la mayoría de los casos presentadas como "falsos positivos" han ascendido por lo menos a 1.122 casos atribuibles a la Fuerza Pública; un aumento casi del 67,71% con respecto al año de 1997, en el que se registraron solamente 669 casos, una cifra muy inferior a la mencionada anteriormente*. Las organizaciones colombianas de Derechos Humanos han venido adelantando minuciosas investigaciones sobre este grave tema, y han encontrado que entre enero 2007 y octubre de 2008, han sucedido 7.763 desapariciones, de las cuales 3.090 son de este año**. Una cifra realmente alarmante, pues el 21.6% de estas desapariciones han sido contra la voluntad de las víctimas, y sólo 102 casos han sido documentados y denunciados por organismos internacionales.
Según algunas declaraciones del Ministro de Defensa Juan Manuel Santos, estos hechos en principio sí serían "bajas dadas en combate" como lo justificaron las Fuerzas Militares***. Pero que ante la presión de algunos medios y muchas inconsistencias en las versiones tuvo que dar unas nuevas declaraciones en las que sostuvo que cualquier abuso contra los Derechos Humanos será sancionado sin consideración alguna. El resultado de estas declaraciones se puede evidenciar en la destitución de 27 militares de alto rango por parte del presidente Uribe.
Ante estos hechos cabe preguntarse ¿Por qué la divulgación ahora de estos casos en los medios masivos, si durante varios años que se vinieron presentando no lo denunciaron? Desde hace muchas décadas organizaciones de Derechos Humanos nacionales e internacionales han denunciado la desaparición forzada y ejecución extrajudicial de miles de civiles ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Parlamento Europeo y la Comisión Interamericana de DDHH. Estos organismos de igual manera han producido varias sentencias en contra del Estado colombiano, con el fin de que se repare no sólo económicamente sino integralmente a las víctimas de estos hechos.
Para los familiares de las víctimas de falsos positivos, el afán de mostrar resultados por parte de los miembros de la Fuerza Pública es una de las principales razones por las que se comenten estos crímenes, bien podría decirse, de lesa humanidad. Hay que agregar que más que un afán por mostrar resultados, esto también se debe a "valiosas" recompensas que se les dan a los militares por presentar "bajas en combate"; es aquí donde surge otros interrogantes: ¿ Sí la pena de muerte no está aprobada en Colombia, por qué los militares hacen uso de ella para asesinar a sus enemigos? ¿No se supone qué la justicia ordinaria es la que se encarga de juzgar y condenar?
1. Concepciones o imágenes de la política de los Indígenas colombianos y el Gobierno Nacional.
a) Movimiento Indígena (Minga Indígena):
Actualmente la movilización de los indígenas (ó la gran minga indígena), se encuentra en el marco de la lucha por la inclusión, la aceptación, el derecho de participación, la igualdad y el reconocimiento a los pueblos autóctonos dentro de un sistema de participación política, económica, social y cultural de carácter incluyente y respetuoso de los derechos naturales de los primeros habitantes del territorio[1], en donde hoy se encuentra amparada la República de Colombia. Seguir Leyendo... Los indígenas luchan por unos derechos que constitucionalmente son legítimos (con excepciones, como el tema del subsuelo), pero que el gobierno nacional hoy no reconoce. En Colombia ninguna institución estatal está de acuerdo en el número total de pueblos indígenas, la dirección General de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior, afirma que en Colombia hay un total de 81 pueblos indígenas, mientras que el ministerio de defensa en 2002 estableció un total de 83 grupos, coincidiendo con el Departamento de Planeación Nacional, que afirmó en 2004 que el total de pueblos indígenas era del mismo número. Posteriormente el DANE a raíz del censo de 2005, estableció que la cantidad era de 87[2]. El problema que genera no llegar a un consenso en las instituciones estatales sobre la cantidad de pueblos indígenas, es que no se puede establecer la cantidad de tierras que se van a destinar a estos, ni tampoco conciliar en la medida de lo posible sus intereses y mucho menos ofrecerles una protección total y justa, para que se puedan expresar como una minoría[3], dentro del marco del sistema político colombiano[4].
Así la postura o la imagen de la política de los pueblos indígenas, es pluralista al estilo de Bernard Crick, en tanto ellos como etnia autóctona abogan porque todas las etnias y grupos sindicales (como los trabajadores de caña) que conforman unas minorías, sean reconocido en su totalidad y tengan participación en las decisiones o proyectos de carácter político, económico y legislativo que los afecte directamente como el TLC, las reformas a la ley laboral y los acuerdos entre el gobierno y las empresas multinacionales para explotar recursos naturales. Además el movimiento indígena, exige que una cantidad considerable de sus pueblos sean reconocidos, para que su conservación sea garantizada mediante los derechos establecidos en la constitución de 1991[5].
El movimiento indígena no sólo quiere ser reconocido como una asociación de individuos unidos que reclaman una serie de derechos constitucionales, sino también como una asociación política, que tiene como minoría la facultad ó la posibilidad de trasformar sus demandas y/o exigencias, en un poder que brille sobre las imposiciones del gobierno, logrando sopesar el poder del mismo. Por esto siguiendo a Harold Lasswell, los Indígenas en sus marchas y manifestaciones públicas, en el debate del pasado domingo 2 de noviembre y en sus constantes presiones en los medios alternativos de comunicación, están ejerciendo actos políticos con perspectivas de poder[6]. Pero las perspectivas de poder de la Minga son de carácter incluyente y en las cuales el poder que se quiere ejercer está enfocado a ayudar a conciliar en lo posible los diversos intereses, tanto del gobierno como el de todas las comunidades autóctonas del país.
Por lo tanto las perspectivas de poder de los Indígenas, están basadas en la concertación mediante el dialogo (por esto el interés en citar al presidente a un debate público) y en el pluralismo incluyente en las acciones políticas.
Las minorías inconformes como los pueblos indígenas, son vitales para el desarrollo de nuevas concepciones en la política, para John Stuart Mill "los inconformes y las minorías son fundamentalmente útiles. Son los instrumentos decisivos para el descubrimiento y la aplicación de conocimientos nuevos; son las reservas intelectuales de la comunidad de hoy, y quizá sus pioneros de mañana"[7]. Por esto, no garantizar la participación política de estos grupos, dentro del marco del sistema político nacional, constituye un grave problema, no sólo porque no se esté teniendo en cuenta a una minoría, sino porque también se está perdiendo unas percepciones útiles en el ámbito político, cultural y social para el desarrollo del Estado-Nación. El movimiento indígena tiene presente esta percepción y por tanto exige que en Colombia cese la persecución a esta etnia, que se les garantice obtener todas las posibilidades para desarrollar su propio sistema político dentro de sus cabildos y resguardos, y que el Estado los acoja y les permita incluirse/ligarse al sistema político nacional, para aportar desde su perspectiva como minoría étnica.
b) Gobierno Nacional (Presidente Álvaro Uribe Vélez):
Por otro lado encontramos la imagen o la concepción de la política del gobierno nacional, encabezado por el presidente Álvaro Uribe Vélez. Esta imagen de la política corresponde a la doble moralidad y al concepto del equilibrio del poder expresados por Nicolás Maquiavelo en su obra el Príncipe, y a Hobbes es su concepción del papel del soberano.
El presidente Uribe, con sus perspectivas dirigidas a incrementar su poder, nublado por su disonancia cognoscitiva y lo que él considera las “razones de estado”, ha fabricado todo una fachada para tildar a la Minga, al Cric y a los movimientos sociales en general de terroristas y/o aliados de las FARC, para de esta forma poseer pretextos apoyados en la mentira y en la supuesta sangre que ha causado la violencia indígena a la fuerza pública. De esta forma, el presidente se ahorra la molestia de concertar y conciliar los intereses de la Minga, y logra actuar usando la fuerza legítima, pero represiva de los organismos de control. Además el gobierno nacional, aplica la regla de la conducta egoísta[8] del príncipe maquiavélico, impidiendo que se expresen las minorías como grupos con poder político e intentando y en muchas ocasiones logrando mantener un dominio despótico sobre estas asociaciones.
El concepto del equilibro del poder de Maquiavelo, también se aplica a Uribe, “En palabras de Maquiavelo, cada príncipe, y cada aspirante al poder, es el enemigo de todo los demás”[9], ubicando esta afirmación en el contexto del conflicto, es lógico que la estrategia perfecta para menguar al movimiento indígena, que busca participar en el ejercicio del poder político, sea mediante el uso de la violencia legítima en manos de la fuerza pública, para de esta forma intentar que se retracten de aspirar a obtener poder decisorio. Ya que estos movimientos sociales representan un enemigo naciente para los intereses del gobierno, en materia de inversión extranjera y dominio político, es mucho mejor atacarlos con mentiras que destruyan su credibilidad ante la opinión pública y persuadirlos mediante la fuerza, para que no persigan la adquisición de sus derechos legitimados por la constitución; que acordar con los indígenas medidas que garanticen el cumplimiento de sus reclamos e intereses, como por ejemplo los acuerdos de las tierras que legalmente deberían cumplirse, pero que hoy en día están a medio pagar[10].
Otra concepción que el presidente Uribe demostró poseer en el debate del 2 de noviembre, fue el concepto del soberano de Hobbes: “el gobernante no debe obedecer otra voluntad más que la propia”[11]. Por tanto el presidente Uribe, no admite en su ideología que otros grupos minoritarios como el movimiento indígena, puedan llegar a participar en la política o tengan espacio dentro de la esfera de lo político. Esta concepción afecta directamente la integración de ideas y de conceptos para mejorar la convivencia en la sociedad, y además destruye cualquier oportunidad de dialogo que conlleve a una concertación de intereses o a una sana participación en los poderes establecidos del Estado.
La manipulación de los principales medios de comunicación, constituye una de las estrategias para distraer o generar percepciones equivocadas acerca de los movimientos sociales, que buscan la reivindicación de lo que por derecho constitucional, natural e histórico les pertenece. Mediante esta manipulación de la opinión pública, el soberano (Uribe), impide que otras voluntades se establezcan en el plano social-político del Estado. Un claro ejemplo de la negación a aceptar otras voluntades se dio durante el Debate, cuando el presidente Uribe decidió opacar la voz de la líder indígena con sus gritos y vociferaciones hacia el público, impidiendo que esta expresara lo que iba a pasar a partir del domingo 2 de noviembre, debido a que el gobierno y la pasión indígena, no permitieron llegar a un acuerdo sobre los puntos a discutir en la agenda.
2. Posibles escenarios para la trasformación del conflicto:
Para poder garantizar un cierto orden político y social en un Estado, es necesario que el sistema político de gobierno, cuente con la política como una herramienta para reconciliar los intereses que hay en los diversos grupos dentro de una comunidad política. Por esto es que la mejor forma de garantizar una conciliación entre los intereses del gobierno y los pueblos indígenas, sea elaborando mecanismos de inclusión en el ejercicio de la política nacional, en donde se respete la expresión de concepciones divergentes
Por tanto la mejor forma para resanar este conflicto de intereses, es adoptando una modalidad de dialogo, que permita la expresión guiada por la moderación y no por las políticas dogmaticas y la pasión ideológica, que tanto el gobierno como los indígenas mostraron en el pasado debate.
Para garantizar un verdadero dialogo, donde los poderes no choquen, sino que se unan para mantener o restablecer un orden, hay que procurar que esté mediado por instituciones, personajes y/o organizaciones con una posición neutral. Otro punto esencial es que el debate debe ser llevado a cabo con representantes de ambas partes, que comprendan y usen la política así como el discurso, no para atacar, sino para reconciliar y otorgar la razón en la medida en que sea verdadero el argumento de la contraparte. El escenario ideal, debe ser entonces, en el cual ambas partes estén en igualdad de condiciones para deliberar, en donde los indígenas posean el mismo nivel para argumentar y contra argumentar, y en donde ambas partes sean reconocidas como un poder establecido[12] con un cierto grado de razón, que debe ser respetada.
Este escenario, debe estar secundado por el deseo de incorporar algo nuevo a la concepción política de una de las partes, a través de la experiencia deliberativa con la opuesta. Al garantizar que en cierto grado las concepciones políticas acertadas de ambas partes, van a estar amparadas e incorporadas bajo el acuerdo establecido posterior al dialogo, se puede resolver en gran medida el problema de la conciliación de intereses.
Notas:
[1] Ver http://www.cric-colombia.org/noticias/?content=detail&id=164 – Párrafo 3
[2] Ver http://www.cric-colombia.org/noticias/?content=detail&id=164 – Punto 1
[3] Ya que sólo representan según cifras del censo de 2005 del DANE el 2,5% con respecto a la población total en Colombia.
[4] En defensa de la Política – Capítulo 1 “La Naturaleza del sistema político de gobierno” – Pág. 19, Párrafo 1 – Bernard Crick. Ver Anexo Citas
[5] Ver http://www.cric-colombia.org/noticias/?content=detail&id=164 - Punto 1, Párrafo 15 y Punto 9
[6] Análisis Político Moderno – Capitulo 1 “¿Qué es la política?” – Pág. 10, Párrafo 2 – Robert A. Dahl
[7] Política y Gobierno – Imágenes de la política – Pág. 117, Párrafo 3 – Karl W. Deutsch
[8] Política y Gobierno – Imágenes de la política – Pág. 89, Párrafo 2 – Karl W. Deutsch
[9] Política y Gobierno – Imágenes de la política – Pág. 90, Párrafo 2 – Karl W. Deutsch
[10] Me refiero concretamente: 1) A las 15661 hectáreas de tierra que le debe el Estado a los indígenas por la masacre del Nilo. 2) A las 13674 hectáreas de tierra que se debe del acuerdo de INCODER.
[11] Política y Gobierno – Imágenes de la política – Pág. 94, Párrafo 2 – Karl W. Deutsch
[12] En muchos de los discursos realizados por los líderes indígenas durante el debate del 2 de noviembre, declararon que no reconocen al gobierno nacional por considerarlo ilegitimo. Este tipo de afirmaciones basadas en meras percepciones incrementa el conflicto. Los indígenas y los movimientos sociales en Colombia deben entender que agredir al gobierno sólo garantiza que ellos también sean agredidos.
El siglo XX comienza con el fin de uno de los más grandes períodos de violencia de la historia de Colombia, la Guerra de los Mil Días, esta dejó al país sumido en un estancamiento económico que duró hasta el final de la primera década del siglo XX, y estableció una aparente tranquilidad política hasta 1930, en donde culmina la hegemonía conservadora. Seguir Leyendo... El último período hegemónico de los conservadores, se caracteriza principalmente por ser una época en donde el país sufre una serie de modernizaciones en materia de infraestructura, tecnología agrícola y transportes. Un ejemplo muy representativo de la modernización fue el desarrollo de la aviación en el país a partir del gobierno de Marco Fidel Suarez, el primer aeropuerto Colombiano fue el Rio Magdalena donde aterrizaban los hidroaviones de Scadta, la primera aerolínea colombiana que después pasaría a llamarse Avianca.
Durante las últimas décadas de la hegemonía conservadora, una serie de productos despegan en el mercado de las exportaciones colombianas: los textiles, el banano y el petróleo. Los textiles, gracias a la implementación de la industrialización encabezada por Medellín, lograron entrar en el mercado de exportación, y para 1915 un 70% del capital invertido para la manufactura lo absorbía la industria textil. Por otro lado el banano gracias a la inversión estadounidense, se había convertido en un producto muy importante en materia de exportación (constituía un 6% de las exportaciones), pero la explotación y la moderna esclavitud a la que eran sometidos los trabajadores de la industria bananera eclipsaron el desarrollo justo de esta industria; además desencadenaron una de las mayores matanzas en la historia de Colombia, la masacre de las bananeras, la cual concluyó con un saldo de 75 muertos a manos del ejército nacional. La Industria del petróleo también recibió la ayuda de inversionistas estadounidenses, y para 1926 la construcción del oleoducto de Cartagena le permitió al país entrar en el negocio de la exportación del tan aclamado oro negro.
Para 1930 concluye el período conservador y se instituye una nueva hegemonía liberal, que se constituye en un principio a la cabeza de Enrique Olaya Herrera tratando de ampararse ante la luz de los Estados Unidos, cosa que hasta nuestros días los gobiernos siguen tomando como punto esencial para el desarrollo del país.
Alfonso López Pumarejo es el primer presidente interesado por los temas laborales y sociales, a pesar de ser un banquero millonario. Para emprender sus políticas, propone una “revolución en marcha” acompañada de un intento de reforma agraria, que juntas tenían como objetivo redimir al gobierno con los campesinos y habitantes rurales de Colombia.
Durante el corto período de la hegemonía liberal del siglo XX, el mundo sufre varios acontecimientos funestos, entre ellos las consecuencias de la depresión y el déficit económico mundial y la Segunda Guerra Mundial, este último acontecimiento le permitió a Colombia bajo el mando de Eduardo Santos, mejorar las relaciones diplomáticas y la inversión económica estadounidense en suelo colombiano.
Para 1946 termina el período Liberal y comienza la época de la violencia bipartidista, que desataría para 1948 el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, uno de los líderes más carismáticos y queridos de todo el siglo. Este asesinato es uno de los hechos más funestos de la historia del Estado Nación colombiano, ya que Gaitán representaba a todo un pueblo que lo clamaba como uno de los personajes más justos y que buscaba un verdadero equilibrio político y social en Colombia.
El 9 de abril de 1948 debido al asesinato de Gaitán, se desata la mayor revuelta social en toda la historia colombiana, el Bogotazo. Este acontecimiento destruye gran parte de Bogotá y de otras ciudades del país, es una de las mejores representaciones del dolor y la cólera que se había desatado gracias a todo el período de la violencia que apenas empezaba en el país.
Cinco años después de la muerte de Gaitán, se instaura una dictadura militar por parte del general Gustavo Rojas Pinilla. Un período dictatorial que va de 1954 a 1957, y que trae consigo las restricciones para la prensa y la persecución discriminada hacia el partido comunista. La persecución de Rojas Pinilla hacia el partido comunista generó un fortalecimiento de las guerrillas y las autodefensas en el Magdalena medio, debido a que estos grupos no estaban de acuerdo con el nuevo régimen político. Para combatir las fuerzas insurgentes Rojas Pinilla fortaleció su posición dictatorial y desató un recrudecimiento de la violencia rural.
Un acuerdo entre Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez, logró derrocar la dictadura de Rojas Pinilla e instaurar un nuevo modelo de participación política, que permitiría que el bipartidismo fuese tolerable y supuestamente justo, este acuerdo se denominó Frente Nacional. Durante la época del Frente Nacional (1958-1974), se dan cuatro periodos presidenciales que son turnados entre el partido conservador y el partido liberal. Este nuevo modelo de participación, logró reforzar varias instancias sociales, pero a medida que se tenía éxito en un área, más problemas se evidenciaban en otras. La educación pública logró notables avances al igual que la economía, pero la desigualdad social y el desarrollo de las guerrillas insurgentes seguían representando un problema monumental para la estabilidad política del país.
Durante la década de los 60’s nace el mayor cáncer para la política y la estabilidad de nuestro país: las FARC, debido al bombardeo de Marquetalia por parte del ejército nacional se unen y conforman un movimiento insurgente, que se va a dedicar en lo que resta del siglo XX a atacar al pueblo, en vez de presionar para el desarrollo de un verdadero sistema político incluyente. Esta guerrilla es un residuo de las autodefensas comunistas del Magdalena Medio, y durante la década de 1960 formó el brazo armado del partido comunista.
El ELN (Ejército de Liberación Nacional), por otra parte es una guerrilla con un enfoque político distinto a las FARC, y nace casi simultáneamente junto con esta. El ELN tiene su zona de gestación en el departamento de Santander, específicamente en las franjas escasamente pobladas del valle medio del río Magdalena. Esta guerrilla que tiene su fuente inspiración en la revolución Cubana; hoy en día está muy diezmada y al borde de desaparecer del plano social-político colombiano. La creación de estas guerrillas se debe a varios factores, pero quizás el más importante de ellos es la incapacidad del gobierno y del sistema político colombiano durante los primeros 60 años del siglo XX, en garantizar una participación política activa de las minorías y una igualdad de opciones para el ejercicio de la política en todo el territorio colombiano. El bipartidismo, al excluir a otros partidos políticos del ejercicio de la participación política, incrementó la inconformidad social y desató la insurgencia en el Magdalena Medio, gestando en este sitio el laboratorio por excelencia para todas las fuerzas insurgentes colombianas, desde las FARC hasta las AUC de los años 90.
Otra guerrilla nacida debido a la inconformidad social-política fue el M-19 que entró en escena en 1973. Esta guerrilla fue una de las más amenazantes para el sistema político en la décadas comprendidas entre los años 70 y los 90; fue la responsable de la toma al Palacio de Justicia, en donde el gobierno a la cabeza de Belisario Betancourt demostró la incapacidad de contener la insurgencia; desde ese momento la guerrilla no era sólo historia del campo, sino también de la ciudad.
A partir de 1978 comienza nuestra época política contemporánea, Julio Cesar Turbay gana las elecciones de ese año por un estrecho margen. Su gobierno se caracteriza por evadir la responsabilidad hacia la gestión de nuevas políticas para levantar la economía colombiana. La pérdida de prestigio de Turbay y el descontento de la población hacia el gobierno liberal, favorecieron el triunfo electoral de Belisario Betancourt en las elecciones de 1982.
El gobierno de Betancourt logró establecer mesas de diálogo con las guerrillas y las fuerzas insurgentes, cosa que lo debilitó mucho frente a los altos mandos militares, quienes después en venganza, actuarían violentamente en la retoma del Palacio de Justicia sin consultar al presidente Betancourt. Durante la década de los 80’s, el narcotráfico se había convertido en la economía con más crecimiento; la siembra de Coca y la producción de cocaína ya eran unas labores acogidas por los nuevos capos secundados por las guerrillas, que veían en la “nueva economía” una muy buena fuente de ingresos para subsistir y seguir “combatiendo”. Entonces nacen las figuras mundialmente conocidas como: Pablo Escobar, Rodríguez Gacha “el mexicano”, los hermanos Rodríguez Orejuela, entre otros personajes perversos.
Para 1990 Cesar Gaviria Trujillo gana las elecciones presidenciales a raíz de que el líder del pueblo y candidato presidencial, Luis Carlos Galán es asesinado por orden de Pablo Escobar. Gaviria convoca una Asamblea Nacional Constituyente para elaborar la nueva carta constitucional, que remplazaría la constitución de 1886 que estaba vigente hasta ese entonces; así Gaviria se convierte en el último presidente elegido bajo la constitución del 86 y el primero de la del 91. El Gobierno de Gaviria se caracterizó por su debilidad para contener la violencia desatada por los Carteles de la droga, que van a producir una serie de atentados a personajes políticos y a lugares dedicados a la política o la influencia en la política. Como ejemplo está el carro bomba detonado por los hombres de Pablo escobar, que destruyó la sede del periódico El Espectador en Bogotá.
Durante la “casería” a Pablo Escobar, se van a gestar las autodefensas (AUC) como hoy se conocen; la alianza entre los PEPES (perseguidos por Pablo Escobar) y la fuerza pública, va a dar paso a la posterior aparición de las AUC y su laboratorio de operaciones en el Magdalena Medio.
En 1994 gracias a la “inocente” inversión económica del Cartel de Cali en la campaña presidencial de Ernesto Samper, éste gana la presidencia. Samper después de que la opinión pública supo que su campaña se había financiado gracias a los dineros del narcotráfico, se dedicó a defender su integridad personal durante todo su período presidencial. Para 1998 Andrés Pastrana Arango, el hijo de Misael Pastrana, gana las elecciones de ese año y se dedica a dialogar en medio de las balas con la guerrilla de las FARC; durante este período se le entrega a este grupo criminal una vasta zona del país y así se crea la “grandiosa” zona de distención del Caguán, que les permitió a las FARC delinquir y nadar en el mar de la impunidad.
Con Pastrana culmina el siglo XX que se caracteriza principalmente por ocho (8) aspectos:
1. Dos décadas de 1910 a 1930 con un crecimiento económico y una política dormida por las consecuencias de la Guerra de los Mil Días.
2. La Hegemonía Liberal de 1930 a 1946 en donde se empiezan a gestar los movimientos comunistas.
3. El período de la Violencia Bipartidista, en donde se cobra la vida de Jorge Eliécer Gaitán y que da paso a la dictadura de Rojas Pinilla.
4. La dictadura militar de Rojas Pinilla, que gestó en el Magdalena Medio las guerrillas y las autodefensas comunistas, de donde posteriormente se desprenderían las guerrillas de la década de 1960.
5. El nuevo modelo de participación Política del Frente Nacional, que aisló definitivamente de la vida política al partido comunista.
6. El nacimiento de las guerrillas: Las FARC, El ELN, El M-19 y el EPL.
7. La “Nueva Economía”: El narcotráfico y su influencia directa en la vida política colombiana.
8. El fortalecimiento constante de la guerrilla de las FARC en todo el país, gracias a la Zona de Distención.